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Verdad y contradicción

Esta semana compartí en Facebook un posteo muy breve, apenas una frase: “Quiero que me devuelvan mi país”. Esas seis palabras rebotaron intensamente en mi interior, en una zona que no es ni muy personal ni muy original: creo que es una zona compartida con millones. Queremos que nos devuelvan nuestro país, lo cual no significa ni ignorar el resultado de las elecciones –en aquel país se podían perder las elecciones–, ni nada desestabilizador, como se estila decir ahora ante la crítica política. Los burócratas en funciones se han ocupado de que las voces opositoras callen, dejando un mínimo cupo para cumplir con presuntos buenos modales por los que tanto reclamaban y de los que hace tres meses demuestran que carecen por completo. Que son, como insisto desde hace algunas contratapas, neo bárbaros, gente emocionalmente tosca, moldeada al uso de esos artefactos que creó el dinero para multiplicarse por generación espontánea y se llaman corporaciones y buitres. Nos va quedando en claro que corporaciones y buitres comparten estrategia. Continuar leyendo…

La estAtización y La estEtización

El teórico francés Gilles Lipovetsky estuvo dando entrevistas sobre su último libro, La estetización del mundo (Anagrama). El es, desde hace más de dos décadas, uno de los mayores intérpretes de lo que con cierta fascinación burguesa se llamó “posmodernidad”, y que, como fenómeno, fue contemporáneo a lo que en su momento se llamó “globalización”. Continuar leyendo…

Otra manera de estar inseguro

Esta semana, el día en que el presidente Macri ordenó bajar los cuadros de Néstor Kirchner y Hugo Chávez de la Casa Rosada –dos días después de que el suegro de Sergio Massa, Fernando Galmarini, pidiera que se vuelva a subir el de Videla–, en las redes sociales se multiplicó por mil una placa de Crónica que mostraba una imagen de la Rosada, ya sin cuadros: “En la pared, quedó la grieta”. Continuar leyendo…

El orgullo de Milagro

En la semana se viralizó una presunta nota que salió en TN, aunque no conozco a nadie que la haya visto en la pantalla. Apareció en las redes sociales decenas de veces, pero lo que aparecía era la transcripción de un diálogo entre una ignota notera de TN y una mujer de la Tupac Amaru que estaba haciendo el acampe en la plaza Belgrano de San Salvador. La notera preguntaba: “¿Por qué está usted aquí, acampando hace más de un mes?”, y la mujer contestaba: “Estoy aquí con la Milagro porque no quiero que mi hija termine siendo sirvienta suya, señorita”. Continuar leyendo…

La otra parte de la historia

¿Quiénes somos, compañeros? –le pregunta Milagro a la multitud desde un pequeño escenario. Los que la escuchan son cabecitas negras en el más literal sentido de la expresión. Son los cabecitas negras y ojos quechuas de lo que entonces, cuando ese acto fue filmado, era un territorio de los que diez años antes, en los ‘90, habían sido declarados territorios inviables por las políticas neoliberales de Menem y Cavallo. El documental Milagro en Jujuy es de principios de la década pasada, y fue dirigido, las vueltas de la vida, por quien acaba de ser nombrado al frente de Canal 7, Miguel Pereira, director, antes, de La deuda interna. Por ese entonces, mientras este país estallaba, en Jujuy había una organización que ya tenía diez años de vida, y de vida agitada, convulsionada, de pelea y lucha permanente. Desde el primer día Milagro había estado al frente. Continuar leyendo…

Shock

El gobierno de Macri logra que uno se sienta un ingenuo retroactivo. Me acordaba esta semana, que fue peor que la anterior y así sucesivamente desde que una anomalía judicial le recortó –Macri debutó empujando– doce horas de mandato a la ex Presidenta, de uno de los últimos spots de la campaña del FpV antes del ballottage. Ese que se parecía mucho a un spot opositor a Dilma Rousseff: el de las máscaras. Mostraba a Macri sacándose la careta. Continuar leyendo…

Los negros y los estudiantes

No en todas las épocas, al menos no con tanta intensidad, se puede todos los días leer entrelíneas un diario global, o más precisamente desencriptar la realidad –uno de sus aspectos, sobre todo: el opaco– uniendo algo que pasa en México con otra cosa que pasa en España con otra cosa que alguien dice en China con otra cosa que estalla en Estados Unidos, u otra cosa que es “noticia” en la Argentina. En un mundo global la explicación es global y la escena también. Continuar leyendo…

Genealogías de clases medias

“El relato arquetípico se convirtió en relato de origen de la clase media argentina”, dice el antropólogo cultural Sergio E. Visacovsky, en uno de los múltiples ensayos y ponencias compilados por él, por Ezequiel Adamovsky y por Patricia Beatriz Vargas en el libro Clases Medias, recientemente editado por Ariel. El libro es en sí mismo una indagación sobre los estratos medios latinoamericanos. Los textos hablan de estadísticas y datos duros, pero también del material altamente sensible en lo simbólico que encarnan esos sectores que, cada uno a su manera, han generado una identidad que a su vez los diferencia de los sectores más bajos, de los que muchos de sus miembros provienen. Continuar leyendo…

Saber y hablar

Una enfermera de Zaragoza dedicada a cuidados paliativos se acercó hace poco a la activista Clara Valverde en una presentación de su último libro, y le contó que no es inusual que enfermos de edad muy avanzada, a punto de morir, se pongan de pronto a gritar cosas sobre la guerra civil, desabrochando la angustia que han arrastrado en silencio durante todas sus vidas. Continuar leyendo…

Los niños que huyen

En esa dimensión cultural que todavía llevamos incrustada en el sentido común, la de Estados Unidos sigue siendo una democracia ejemplarmente asociada a la idea de libertad. Pero hay datos duros de la realidad que nos permiten advertir con qué fuerza, con qué resistencia, con qué poder de mando algunos significados descargan su arbitrariedad ideológica sobre algunos significantes. Esa realidad ofrece un múltiple menú de problemáticas en las que se transparenta una decadencia global de “lo norteamericano”, y no sólo en lo que pueda referirse a plazas financieras. Empezando por algunas de sus problemáticas internas y de rabiosa actualidad, la palabra “militarización” ha sido usada muchas veces en las últimas semanas, tanto en referencia a las protestas brutalmente reprimidas en Ferguson, donde un policía asesinó a mansalva hace diez días al adolescente negro Michael Brown, como un poco más al sur, donde las autoridades migratorias hablan de “militarizar” la frontera con México, donde decenas de miles de niños menores de edad, provenientes de países latinoamericanos en guerras no convencionales, esperan la deportación. Esta es probablemente la crisis humanitaria más sigilosa de la historia, descontando la crisis humanitaria crónica africana. Continuar leyendo…

Parecidos

Hay uno de los cuentos más breves de Raymond Carver, uno que se llama “El padre”, que nunca descifré y siempre me fascinó. La fascinación, en este caso, tiene mucho más que ver con lo que se siente al leerlo que con lo que uno comprende. Hay tres niñas, una madre y una abuela rodeando un moisés de mimbre en el que el hermanito recién nacido está chupándose su propio puño, a falta de chupete, pateando la frazadita y las cintas celestes que indican que se trata de un varón. El padre de las niñas, en la cocina, le da la espalda a su familia mientras lee el diario. Las niñas, la madre y la abuela observan al bebé y discuten entre ellas a quién se parece. Más que una historia, el cuento entero es apenas una escena. Lo que siempre me fascinó es el tema del cuento. Los parecidos. Esa necesidad casi autónoma que lleva a los miembros de una familia a preguntarse desde el mismo momento del nacimiento de un nuevo integrante a quién se parece. Como si lo primero que nos surgiera hacer ante un nuevo ser es esa verificación de rasgos, carácter o actitud. Como si en lo delgado de los deditos, en lo difuso de un perfil, en el color de las cejas o en la expresión de los ojos se reinventara constantemente la especie, como si se interrogara a sí misma, como si se pusiera a prueba, en el juego de los parecidos, esa misma capacidad de reinvención. Continuar leyendo…

La guerra, los medios y las palomas atontadas

El mago lleva décadas enteras, más de un siglo, aplastando palomas en su manga, para después dejarlas salir revoloteando atontadas, sueltas entre el público que lo aplaude. “Sabemos cómo es el aplauso de dos manos, pero… ¿cómo suena el aplauso de una sola?”, era el acápite de un libro de Salinger. Ese aplauso al mago que una y otra vez hace su truco es un aplauso de una sola mano. No suena. No celebra. La paloma atontada es la noticia. Nos habla a veces de guerras, a veces de buitres, a veces de cualquier otro tipo de pulseada, de puja, de conflicto, porque de ese material están hechas la mayoría de las noticias. El aplauso de una sola mano, en estos casos, consiste en la mera y obstinada creencia de que eso que vuela es una paloma que un mago no sacó de la manga de su traje sino un contenido que llena un espacio que estaba vacío. Hay algo de hipnosis en esa insistencia de no ver más allá de la paloma atontada, de no ver su génesis, que es el truco. Continuar leyendo…

Alegría para todos y todas

“Ya somos campeones, amigo, si esto nunca lo vivimos”, le decía a un cronista de televisión un adolescente del conurbano que ayer pasado el mediodía había llegado junto con sus amigos al Obelisco. “Mañana festejamos a lo grande, amigo, todos a la Casa Rosada a recibir al equipo”, le había dicho un instante antes, y el cronista le había frenado la euforia: “Pará, pará, que faltan tres horas para el partido”. Fue entonces que el que lo interrumpió fue el chico, cuando le dijo: “Ya somos campeones, amigo, si esto nunca lo vivimos”. El cronista titubeó pero reflexionó muy rápido: “Claro –le dijo a la conductora del piso–, son muy chicos. Son menores de treinta. Nunca experimentaron algo así”. Continuar leyendo…

Argentinidades

Ultimamente veo choques de paradigmas por todos lados, como si esta época nos regalara la indetenible experiencia de los cambios. Esos choques son múltiples y globales, escarban en nuestras sociedades, las interpelan y las reagrupan, como se puede ver en el tablero mundial, donde la porción emergente del mundo ya es tan grande que esa porción parece considerar defender en bloque sus intereses. Pero esos choques de paradigmas, empujados por la historia, no se dan sólo en la política y en la economía. Se dan en lo subjetivo y, por supuesto, en la cultura. Continuar leyendo…

El sol del juez

Rancas no era un pueblo cualquiera. Era, en los ’50, un caserío quechua como tantos otros, incrustado en los Andes Centrales, pero su peculiaridad era que, aunque pocos lo recordaban, Rancas había entrado en la historia el 2 de agosto de 1824. Ese día, en la plaza del caserío, el general Simón Bolívar hacía aprestos militares y se preparaba para la victoria del ejército independentista en la batalla de Junín, que tuvo lugar muy pocos días después. Aquel 2 de agosto, Bolívar contaba con 7900 soldados de infantería, 1000 de caballería, 6 piezas de artillería. Eso era todo. El ejército realista estaba diezmado, pero aún era mucho más fuerte, y dominaba el Alto Perú. En Rancas, Bolívar pronunció su última arenga antes de la gran batalla, la definitiva. Continuar leyendo…

Thelma

Empezó el Mundial y, como cada cuatro años, las agendas locales bajan un escaño para darle lugar al Entretenimiento Perfecto que atraviesa transversalmente a la población global. La oportunidad sirve para apreciar en su verdadera dimensión qué significa una agenda periodística. “Subir” o “bajar” temas no implica que la relevancia de esos temas sea menor o mayor, sino que es el resultado de decisiones editoriales que a su vez “suben” o “bajan” la información sobre diversos acontecimientos sobre los que después se habla en la calle, en las casas, en los ascensores, en las oficinas, en fin, en la vida real de la gente común y corriente, que se entera de “lo que pasa” a través de los medios de comunicación. Continuar leyendo…

Querer es poder

A la primera persona que escuché hablar de Podemos, el nuevo partido político español que la semana pasada obtuvo cinco escaños en el Parlamento Europeo y a sólo tres meses de haberse inscripto como tal, fue al psicoanalista Jorge Alemán, quien lo dio a conocer en la Argentina indirectamente, al rendirle tributo al fallecido Ernesto Laclau. Dijo que las ideas de Laclau, cuya figura fue jibarizada por los grandes medios, reducida a la estampa de “un intelectual K”, persisten y echan anclas en otras latitudes. “Por ejemplo en España, donde ha surgido un nuevo partido, Podemos, que toma algunos de sus conceptos clave”, dijo. Busqué un poco más de información, y supe que Podemos era una iniciativa política surgida del desmadre del 15-M, un intento por darle organización y cauce a la indignación que había estallado en 2011 y que lentamente se había desinflado, chocando contra la contradicción que traía consigo esa efervescencia y que los argentinos comprendemos perfectamente: si la indignación es sólo antipolítica, la política seguirá en las mismas manos de siempre. Continuar leyendo…

La carta de Mónica

“¿Qué se siente ser la principal reina del sexo oral en Estados Unidos?” Así comienza la larga carta, titulada “Vergüenza y supervivencia”, que, después de una década de hermetismo, escribió Monica Lewinsky y fue publicada en el último número de la revista norteamericana Vanity Fair. La ex becaria de la Casa Blanca que mantuvo un affaire con el ex presidente Bill Clinton en 1998 ya tiene 40 años, vivió y estudió en Londres durante un largo período, siempre con la boca cerrada y tratando de pasar inadvertida y, según relata, harta de rebotar en entrevistas laborales porque su nombre quedó marcado a fuego por las escenas de sexo oral en el Salón Oval, decidió, tal como escribe en el último renglón de su carta, que ya “es hora de quemar la boina y enterrar el vestido azul”. Continuar leyendo…

“Esta es una generación bisagra”

[SANDRA RUSSO PRESENTO SU LIBRO FUERZA PROPIA. LA CAMPORA POR DENTRO.

La periodista estuvo acompañada por su colega Víctor Hugo Morales y el diputado Andrés “El Cuervo” Larroque, en una sala Jorge Luis Borges colmada. “Sabía que este libro iba a ser impugnado igual que su objeto de estudio”, afirmó.]

Por María Daniela Yaccar.

En la presentación del último libro de Sandra Russo, Fuerza propia. La Cámpora por dentro, la autora, Víctor Hugo Morales y Andrés “El Cuervo” Larroque se explayaron sobre diversos temas. Pero lo que sobresalió fue una intención compartida de definir qué es la política en estos tiempos y de quitar el estigma que algunos medios de comunicación derraman sobre la organización que es retratada en el libro editado por Debate. “La política es algo que parece exterior, pero el libro habla de un tipo de política que germina en lo más hondo de estos militantes. En ella vuelcan su tiempo libre, sus deseos y frustraciones”, sostuvo Russo, en uno de los tramos de la charla en la Feria del Libro, para luego subrayar que la de los miembros de La Cámpora es “una generación bisagra”. Continuar leyendo…

Gellhorn

El 17 de julio de 1937, la revista norteamericana Collier’s publicó el primer artículo de “la srta. Martha Gellhorn”, en el que ella describe a Madrid como una ciudad bombardeada en la que sin embargo sus habitantes hacían lo imposible por mantener la calma y las rutinas. Con cada bramido de un obús, la gente quedaba paralizada debajo de los portones de los edificios y las casas. Cuando el sonido se apagaba y quedaba la polvareda, cada quien seguía su camino. Gellhorn relata haber visto a dos mujeres jóvenes probándose sandalias delante de un espejo en una zapatería rodeada de humo y paredes agujereadas. Gellhorn cuenta en su crónica que en la Plaza Mayor, una de esas tardes, el bombardeo era tan feroz que el gemido de un obús no había terminado cuando estallaba el otro. De pronto vio salir del humo a una mujer anciana que llevaba de la mano a un niño. Una esquirla de obús le dio al niño de lleno en la garganta. “La anciana se queda inmóvil, sosteniendo de la mano al niño muerto, mirándolo estúpidamente, sin decir nada, y los hombres corren hacia ella para ayudarla a cargar al niño. A su izquierda, en un lateral de la plaza, hay un enorme cartel que dice ‘Salgan de Madrid’.” Continuar leyendo…



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