Yani es chiquitita

–Yani, parate al lado de Felipe que te saco una foto.

Hace un frío indescriptible y Yani, que tendrá unos cuatro años, apenas si asoma los ojos por abajo de su gorro de lana colorada. Los mocos y el gorro la obligan a levantar la cabeza y está molesta. La molesta, parece, la excitación de su madre.

–¡Mirá, Yani, Felipe! –dice la madre, señalando la foto en la puerta del teatro Gran Rex, donde dentro de media hora empezará la función de Chiquititas. Yani no se conmueve más de lo que ya está, temblando de frío, moqueando y con el gorro impidiéndole ver hacia adelante. Mira para abajo.
–¡Levantá la carita, Yani, que te saco una foto con tu novio! –le grita la madre mientras la tía sostiene el paraguas, porque además de hacer frío, llueve torrencialmente.
–¡Carteritas, sombreros, llaveros, vinchas luminosas! ¡Carteritas, sombreros, llaveros, vinchas luminosas! –aúllan los vendedores de merchandising con las caras de los nenes y las nenas de los personajes del programa de Telefé. Continuar leyendo…