Los hijos del divorcio
Wednesday, November 22nd, 2000
¿Deja secuelas el divorcio de los padres en los hijos? Solamente algún caído del catre podría afirmar taxativamente que no. Es que los padres, en general, dejan secuelas en los hijos, se divorcien o no, pero éste bien podría sonar a razonamiento falaz, a chicana fast food. La pregunta sería, entonces: ¿deja secuelas específicas el divorcio en los hijos? ¿Sufren de alguna patología o dificultad afectiva concreta los chicos cuyos padres, por la razón que fuere, decidieron cesar el contrato matrimonial que los unió? Eso se puso a investigar hace veinticinco años la psicóloga norteamericana Judith Wallerstein, sobre una población, admitámoslo, acotada. Sesenta casos. El principal mérito de Wallerstein fue haber sido tenaz y no haber perdido de vista a esos sesenta casos a lo largo de veinticinco años, y con ese latiguillo salió al ruedo con su título “El inesperado legado del divorcio”, alrededor del cual la revista Viva hizo su nota de tapa el último domingo. (more…)
En el folleto convertido en afiche y sepiado por el paso del tiempo se leen los nombres de los inmigrantes que llegaron en 1910 a bordo del buque “Principessa Mafalda”. Es una mañana increíblemente fría para estar incrustada en el exacto medio de noviembre. Día hábil. Pese a que hay poca gente en la muestra de Casa FOA, algunas personas forman cola para que desde alguna de las cuatro computadoras disponibles los operadores les den datos sobre la fecha, el horario y en compañía de quién arribaron abuelos o bisabuelos que es posible imaginar parecidos a esos hombres, mujeres y niños que las gigantografías muestran en las paredes del Hotel de los Inmigrantes.
La vulgata freudiana que tan hondo penetró en Buenos Aires ya forma parte no sólo del monoambiente psi sino del sentido común porteñohablante en general. De su lento goteo hacia el exterior del universo de divanes y poltronas de Palermo, brotaron primero ciertas nociones que prendieron fuerte en la vida de barrio, agitada tal vez por la presencia infaltable de la psicóloga que pone puntos sobre íes en programas como el de Lía Salgado. Pero ahora, el boom de lo psicológico también se extendió a la política, enredada ella simbiótica, psicótica o simplemente neuróticamente con la economía.