Alambre

Hay una sección fija del programa de Andy Kustnetzoff que no deja de ser un gag caprichoso, y sin embargo plantea, camuflada bajo el efecto hilarante que provoca, una teoría. “¿De qué estábamos hablando?” pone en blanco sobre negro dos andariveles de hechos superpuestos en un mismo momento y lugar –la Argentina–, unos sepultados bajo el mecanismo difuminador de otros. Por un lado, flexibilización laboral, denuncia de coimas en el Senado, remoción de un presidente, intervención en el PAMI, en fin, sucesos políticos de evidentes consecuencias colectivas. Por el otro, Guido Süller, Jacobo Winograd, Moria Casán y sus dos maridos, Velasco Ferrero y su batalla matrimonial, etcétera. “¿De qué estábamos hablando?”, en el contexto de un programa que recorre cada vez con más suerte los bordes menos cómodos de la argentinidad, parece remontarse a aquello que en las escuelas de periodismo se conoce como “función establecedora de agenda”. Es decir, los medios no son todopoderosos, no tienen la aptitud para manipular a su antojo la opinión pública, pero sí pueden, por la fuerza de la repetición, la obsesión y el despliegue antojadizo, establecer una agenda de intereses, incluir en la agenda colectiva temáticas que, si no fuera por su presencia en los medios, no le interesarían a nadie. Y, del mismo modo, pueden bajarle intensidad a otros temas que son de interés público. Continuar leyendo…