Publicaciones archivadas

Basta

¿Por qué la Iglesia Católica está en contra del placer sexual? ¿Por qué encierra el presunto placer en un cuarto matrimonial en el que esposo y esposa yacen con la esperanza de procrear? ¿Por qué el sexo es un medio para gestar un hijo y no un fin en sí mismo? ¿Por qué sobre la sexualidad humana, desde San Agustín en adelante, se extiende la sombra cristiana, que adivina pecados inconcebibles en las pulsiones que no logran ser reprimidas ni sublimadas por un hombre o una mujer? Continuar leyendo…

Género masculino

“Hay dos clases de mujeres. La mujer-objeto, que se puede manejar, manipular y abarcar con la mirada, y que es el adorno de una vida masculina. Y la mujer-paisaje. A ésta el hombre la visita, se adentra en ella y corre el peligro de perderse. La primera es vertical, horizontal la segunda. La primera es voluble, caprichosa, reivindicativa, coqueta. La otra es taciturna, obstinada, posesiva, memoriosa, soñadora”

Michel Tournier, El Rey de los Alisos.

¿Y cuántas clases de hombres hay? Tournier no lo dice, ni le importa. Los enigmas del género masculino recién están asomando y la respuesta a esta última pregunta sobrevendrá de alguna mujer contemporánea, observadora, seguramente una mujer-paisaje en cuyo interior se habrán perdido varios a los que ella pudo catalogar y clasificar, como una entomóloga amorosa. Continuar leyendo…

Holanda y el hambre

Recién ahora estoy comprendiendo que el fútbol es una utopía y que los futboleros son a su manera perpetuos soñadores. Es algo que vengo pescando partido tras partido, casi literalmente: tiro la caña y saco gestos, aplausos, semisonrisas, gritos decepcionados cuando la pelota que casi entraba sigue de largo. No pesco, en cambio, como en otros mundiales o en los partidos de las copas de entrecasa, ese fastidio fastidioso de la platea masculina, que quiere siempre corregir, enseñar, indicar, a veces con insultos o descalificaciones. No pesco esa actitud roñosa del que se jacta de saber hacer lo que no hace. Eso lo siguen haciendo algunos relatores, pero la gente mira y se admira. Es que juegan muy bien. Continuar leyendo…

La argentinidad desfasada

Una cosa es estar harto del Mundial y otra cosa muy distinta es comer vidrio cuando todos alrededor de uno saborean delicias. Algo inevitablemente irritante que sucede en los mundiales de fútbol cuando las cosas van bien, es el florecimiento de cierto tipo de argentinidad desfasada, exagerada, lindante con un nacionalismo ridículo que reaparece cada tanto en nuestra historia. Continuar leyendo…

El policía de la esquina, ¿usaba picana?

(La Defensoría del Pueblo porteño pidió que se retire de la venta un juguete importado que incluye una picana a pilas. Eso sí: el envase advierte que no puede ser usado por menores de tres años.)

Mi viejo me contaba que cuando él era chico, y vivía en San Telmo, todos los chicos eran amigos del policía de la cuadra. Se llamaba Carlos, y con el tiempo todas las familias de los inquilinatos de los alrededores de San Juan y Piedras lo convirtieron en una especie de guarda de seguridad pública. Claro, eso es exactamente un policía, pero el encastre de palabras y el cambio de época y de metodologías hacen que la expresión “guarda de seguridad pública” parezca un remedo de la figura habitual, el guardia de seguridad privada. Continuar leyendo…

Hartos del Mundial (2)

Esta sección debería tener matices, para serle más fiel a nuestros sentimientos. Por ejemplo, yo le pondría a la de hoy “Un poco hartos del Mundial”, porque no me es indiferente la algarabía colectiva y sí, sí, lo confieso: grité los dos goles contra Costa de Marfil, qué hay, esto tampoco es una religión, hay cosas que uno no puede evitar. Confieso, confieso: con la propaganda de CTI, ésa de los troncos que juegan pésimo, me emociono. Lo dije. Continuar leyendo…

“Antes y ahora, el desarraigo es tremendo”

[Acerca de Vientos de agua, la miniserie para televisión dirigida por Juan José Campanella.]

La coproducción argentino-española, una historia de exilios cruzados entre inmigrantes de las primeras décadas del siglo XX y los argentinos que huyeron en el 2001 admite, según Campanella, una clara connotación: “Tenemos la fantasía de ser ‘apolíticos’, pero hacemos política permanentemente, hasta cuando miramos televisión”.

Es un síntoma: Vientos de agua va los domingos, por el 13, a las 22.45. Viene después de Daddy Brieva y Diego Pérez gritando a voz en cuello mientras un montón de gente de las provincias hace pruebas con cascos de ciclistas y disfraces de patos. Es un síntoma de los sobreentendidos que sobre sí misma fabrica la televisión, y no sólo en la Argentina. Y es también la confirmación de que la televisión, como soporte y cuando es bien querida, es un medio fenomenal en sus alcances y un desparramador de disparadores sociales y emocionales. Vientos de agua, la coproducción argentino-española que dirigió Juan José Campanella, es aquí y allá víctima de sus propias virtudes. Es un producto de lujo gracias al cual seguramente los ejecutivos de la televisión brindarán por unos cuantos premios, pero que eligieron, por su lenguaje trabajado y su historia –exilios cruzados entre inmigrantes de las primeras décadas del siglo pasado y los argentinos que huyeron en el 2001–, ubicarla en un horario que la borronea. Vientos de agua no resistiría el minuto a minuto, menos mal. Menos mal que hay gente de la televisión embarcada en proyectos que no resistirían el minuto a minuto, ya que por lo visto sólo lo resisten los grandes efectos que carecen de absolutamente todo lo demás. Continuar leyendo…

Los horizontes se cruzan, entre viejos y nuevos mundos

[Entrevista a Ernesto Alterio, actor de Vientos de agua, la miniserie para televisión dirigida por Juan José Campanella.]

Ernesto Alterio, hijo de Héctor, tiene rasgos muy parecidos a los de su padre y una historia personal que roza, en algunos vértices importantes, la trama de Vientos de agua. Ernesto es un actor muy conocido y valorado en España, donde creció. En la miniserie, además de encarnar al personaje de su padre en su juventud, se está dando a conocer en la Argentina. Habla con completo acento español, con voz templada y amable, y por la línea telefónica se percibe, en ínfimos silencios o pausas, que cada respuesta sale de su mente y de su sensibilidad. “¿Cuántos capítulos habéis visto ya? ¿Dos? Veréis que se pone cada vez mejor”, es lo primero que dice. Continuar leyendo…

Periodistas

Hay preguntas que, de tan obvias, desconciertan. Los periodistas tendríamos que tenerlo presente cuando entrevistamos a alguien. Esta semana fue el Día del Periodista y nosotros tuvimos que contestar o contestarnos algunas preguntas relacionadas con este oficio que no termina de convertirse en profesión. Una brecha se abre hoy en las redacciones, cuando decenas de pasantes de las universidades, provenientes de la carrera de Comunicación, conviven con viejos lobos del mar de las noticias, que ya tienen nombre y trayectoria, pero que empezaron a trabajar en esto por azar, por gusto, por casualidad, porque era inevitable, pero no porque se habían preparado para eso. La profesión, que antes era simple oficio, se aprendía como cualquier otro: de abajo, imitando a un maestro, tomando nota, aceptando todo lo que a uno le proponían, sumando horas de vuelo periodístico en horarios extraños, celebrando cada día la suerte de estar ya rodeado de ese ruido exquisito que eran, hace años, decenas de máquinas de escribir sonando juntas. Continuar leyendo…

Hartos del Mundial (1)

El precalentamiento fue insoportable, así que, ¿qué decir ahora que ya empezó? Nos sumergimos en oleadas de testosterona blanquiceleste, aunque habrá que admitir que muchas chicas, sobre todo las menores de treinta, han saltado la valla y parecen comprender y experimentar, ellas sí, lo que nosotros no: la vibra fútbol. Continuar leyendo…

Arriba el placer

[Esta semana sale Perdonen nuestros placeres (Vergara-Riba Editoras), el nuevo libro de Sandra Russo. Textos breves en los que la periodista y escritora pesca momentos placenteros en la vida de las mujeres.]

Dormir solas

La cama es un mundo que es nuestro. Somos dueñas esta noche de sus leyes. Somos soberanas con laureles de esta sábana blanca que huele a azahar. Antes de dejarnos doblegar por el sueño, somos felices. Brevemente. Discretamente. Nadie nos obedece, no obedecemos a nadie. En esta cama no hay ningún juego de poder. Qué bella manera de descansar. Continuar leyendo…

Entrevista para Indymedia

(Entrevista aparecida en el sitio Indymedia. La nota original está acá.)

Ideóloga de la belleza, por Sonia Santoro

Sandra Russo es una periodista que escribe libros. Su firma en el diario Página/12 ha sido un trampolín hacia otros soportes: radio, libros, teatro, televisión. Fundadora del suplemento de género Las/12, el más importante de Argentina y tal vez de alrededores, se define post feminista y aboga por una escritura que además de denunciar aporte belleza. Continuar leyendo…



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