Fantasmas y absolución
Tuesday, November 28th, 2006El hecho en sí mismo, recortado, en este caso casi decapitado de su contexto, suena horrible, es revulsivo, no mueve a compasión. Pero recortar este hecho, decapitarlo de su contexto, equivaldría a una injusticia, y es bueno celebrar cuando la justicia es justa.
Una joven madre que mata a su bebé no puede sino enrarecer el aire a su alrededor. Pero el aire alrededor de esa chica, María Elizabeth Díaz, estuvo siempre enrarecido. Es posible, muy posible, que cada noche en la que de pequeña era abusada esa chica no haya tenido conciencia ni del abuso ni de la injusticia que se estaba cometiendo en su contra. Cuando se nace mercancía y no persona, se soporta ese destino. Conciencia de persona tienen los otros, no los que desde chicos habitan un mundo en el que hay fuertes que los aplastan cotidianamente bajo la mirada de tantos. Hay testigos, pero no parecen reaccionar como si se estuviera ante crimen alguno: en esos feudos, en esos nichos de poderosos de los que dependen familias enteras, ¿una mujer abusada reacciona? ¿Y una niña? ¿Cómo reacciona una niña que es esclavizada sexualmente y que crece junto con una clara noción del poder, la debilidad, la resignación, la imposibilidad de escapatoria? (more…)