Archive for March, 2007

Citas rápidas

Tuesday, March 20th, 2007

En un hotel de diseño del centro de Buenos Aires, hay cierto nerviosismo a eso de las seis y media. Falta un rato para “las 19”, cuando según consta en las tarjetas de falsa invitación, dará comienzo el juego. Ya se ven por aquí y por allá mujeres de más o menos cincuenta años tomando cortados, solas o de a dos. Aparentan esa tranquilidad que cuesta mucho aparentar. Esperan.

Mientras tanto, una especie de Alessandra Rampolla en versión boliviana, muy sexy y muy correcta, encapsulada en su rol de anfitriona, circula por el lobby, cuyo centro es una enorme pileta de no natación: en el agua flotan diversos objetos que la convierten en una instalación. A ambos lados, filas de mesas y sillas hipermodernas están ya dispuestas; dentro de media hora, en esas mesas y sillas se sentarán hombres y mujeres durante ocho minutos exactos: el juego consiste en eso. En conocer a diez personas del sexo opuesto y conversar con cada una de ellas ocho minutos exactos, que serán cronometrados por la Venus coordinadora. El juego pertenece a una nueva modalidad de citas, las citas rápidas. La coordinadora prefiere llamarlas fast dates. Ella habla un lenguaje curiosamente neutro, y sospecho que no es porque sea boliviana. Bolivia ha quedado muy atrás en su biografía. Ella es la cara de una empresa especializada en fast dates, y maneja a la perfección el monólogo del vendedor del juego. (more…)

Malabarismos

Saturday, March 10th, 2007

Tenía que hacer una nota para televisión sobre los chicos de las esquinas. A ese programa yo misma le había puesto el título “Malabarismos de la infancia”, porque desde hace un tiempo proliferan los chicos que lanzan las pelotitas al aire en los semáforos y porque me pareció una metáfora de ese amplio sector infantil que tiene que rebuscárselas desde los cinco o seis años para comer.

Una de las cosas que jamás voy a dejar de agradecerle al periodismo es la posibilidad de entrar en contacto con seres que, de otra manera, seguirían siendo ideas, siluetas recortadas del otro lado del vidrio de la ventanilla. Es indescriptible ese instante en el que el otro deja de ser una abstracción cargada con prejuicios propios y tiene la opción, a través de la cercanía y el diálogo, de transmitirnos su energía, su personalidad, su ánimo. (more…)