Publicaciones archivadas

El morbo, la mercancía mediática más barata

Esto es viejo, es feo, es obvio. Es uno de los debates periodísticos recurrentes y seguirá habiendo este tipo de opiniones a favor y en contra de quienes desde los medios masivos deciden competir con el arma más fácil, barata y asquerosa: el morbo. La gente que suele ver esos canales o leer los diarios en los que se publican fotografías de cadáveres con todo detalle suele tener una marcada inclinación por el morbo, pero por un tipo de morbo especial, acotado. Es gente que se engaña creyendo o diciéndose a sí misma que el azar (“lo vi por casualidad”) fue el responsable que haberlos convertido en testigos obnubilados de cuerpos deshechos, cuerpos acribillados, cuerpos sucios de sangre, cuerpos agujereados, cuerpos color violeta, cuerpos carbonizados, cuerpos visiblemente muertos, muertos violentamente, con la violencia de la muerte atravesada por la mirada ajena. Esos cuerpos los llaman, los seducen desde su muerte abismal por evidente. Continuar leyendo…

Galaxia Galeano

Galeano es conocido como Galeano, y rara vez se pronuncia su nombre de pila. No hay otros Galeano en la vida pública, así que uno no debe estar aclarando que se trata de Eduardo y no de otro. Y ese accidente de la realidad hace que Galeano sea nombrado sólo por su apellido que, yo creo, para muchos suena como el nombre de un planeta. Continuar leyendo…

La chica de ruedas

Sólida, habladora, carismática, activa y encaradora, la segunda de Macri en la fórmula porteña parece haber sido la gran palanca que movió el voto. Con una historia personal donde se mezcla la devoción católica con la capacidad de remontar momentos más que difíciles, su capacidad es innegable. El quiebre, no sorprende, es la parte ideológica.

Podría decirse, después de estar un par de horas leyendo la historia de vida y las definiciones de Gabriela Michetti, que cuando Mauricio Macri inventó el PRO, con sus famosos “equipos técnicos” de trabajo, puso una ficha en el casillero correcto. Puede haberlo hecho incluso sin conciencia de que esa ficha iba a empujar otra y ésta a otra, en un movimiento dominó que culminaría el día en el que una funcionaria técnica de la Cancillería se acercó a ese partido nuevo, y compró. Michetti, que admite entre risas que la llaman “la chica de ruedas” y puede dar cátedra acerca de lo que implica aceptar una realidad adversa y hacer algo nuevo con ella, concentra en su imagen y en su discurso todo lo que Macri debe haber soñado alguna vez, incluso sin ser consciente de soñarlo: Michetti es una líder carismática a quien es inútil y eventualmente injusto disimularle la estatura. Viene de fábrica con la obsesión de ser la mejor en todo, un accidente terrible no hizo más que regar aquella obsesión, y ella no perdió un minuto desde entonces. Michetti no toma aliento: no puede parar de ir por más. Continuar leyendo…

Quién le importa a quién

Lo digo desde afuera: yo no sé qué es más raro, si un peronista o un gorila. Y quién nos iba a decir que en plena posmodernidad, ahora que estamos tan cool, con los índices económicos tan para arriba, con los taxistas puteando por la densidad del tránsito y las automotrices y los bancos publicitando a lo loco autos y créditos, en una elección para la Jefatura de Gobierno de Buenos Aires se iba a poner en juego, nuevamente, desempolvada, aquella dicotomía nacional que interrumpieron los golpes de Estado sucesivos, sólo interrumpidos, desde el ’30, por el gobierno peronista, y medio siglo más tarde el gobierno radical de Alfonsín, con el que arrancó el pedazo de historia que estamos viviendo. Continuar leyendo…

Ojo con las nuevas palabras

Mauricio Macri no perdió intención de voto por negarse a debatir. El clásico debate preelectoral en rigor no suele ser demasiado interesante, ni la gente se interesa mucho en él. Si no, estarían en su búsqueda los canales de aire, y no un canal de cable. Por lo demás, los analistas políticos coinciden en que, si en algo influye un debate, esa influencia positiva o negativa proviene de los gestos y/o actitudes de los panelistas, y no de sus contenidos. Importan los gestos, la actitud. Los detalles: un saco cruzado, un saco abierto, la cantidad de asesores de cada uno, la opinión de los asesores al final… en fin, un plomazo. Continuar leyendo…

Macri no agrede a nadie, ¿eh?

Mauricio Macri está imponiendo un hit. No sé si se le ocurrió a él o a sus asesores, pero “Yo no agredo a nadie” es su ariete defensivo cuando se le tira algún dato de su historia. Nadie se mete con asuntos personales, sino con cuestiones puramente públicas y pertinentes, pero Macri se puso Off: con su “Yo no agredo a nadie” repele y se desmarca, y al mismo tiempo refuerza su imagen de tipo Pro, de estaría bueno, de qué divertido. Continuar leyendo…

Los chicos preguntan sobre los medios en el Día del Periodista

¿Qué nota de las que hiciste es la que más te emocionó?

Preguntan: Alumnos de 7º A, Escuela Nº 13 (D.E. 20), de Mataderos, ciudad de Buenos Aires.

Responde: Sandra Russo (columnista, escritora. Su último libro es Erotika. Crónica de mis viajes por ti). Continuar leyendo…

Truman show

Macri representa, para sus votantes, la “nueva política”, tal como él se ha encargado de decir una y otra vez.

¿Cómo podría pensarse una “nueva política” que le entrara a la gente no sólo por la cabeza, sino también por los ojos y sus otros sentidos, una vez entendidas dos premisas básicas? (Una: después del 2001, cualquier cosa que pareciera nueva tenía chances; dos: la Capital es gorila.) Continuar leyendo…

Las lecturas del ex-delfín

Internándose horas en el pasado de Mauricio Macri que se filtra en la red, uno advierte que este hombre flaco, sobrio, que modula el castellano como si fuera un dialecto, juega fuerte. Este hombre que acaba de seducir a una mayoría porteña juega fuerte pero lleva incorporado un chip de clase que lo mantiene relajado y lo dispensa de la inteligencia. Macri pocas veces ha dicho algo inteligente. Lo suyo ha sido operar sobre la realidad aprovechando cada grieta que le dejaban abierta. Su máxima hazaña personal probablemente haya sido sacarse de encima el título de cuasi-nobleza de “delfín de Franco”. En eso ha invertido al menos la mitad de su vida, en romper el viscoso cordón umbilical que une a los hijos varones con sus padres. Continuar leyendo…

Inclusión o expulsión

Me gustaría retomar, ya sin hablar de ningún candidato, el tema que abordé en otra contratapa, esta semana. Es extraño, aunque tiene una explicación sencilla, que el tema del conurbano casi no haya aparecido como tema de campaña. El conurbano le crea problemas y dilemas a la ciudad de Buenos Aires. En rigor, algunos de los problemas y algunos de los dilemas más inquietantes. El desborde de pobres e indigentes del conurbano irrita a los porteños. Por lo menos, a los que engrosarán el porcentaje del candidato que según las encuestas será el más votado. Ese sector está engrosado con los taxistas prototípicos cuyas mentes formatea Radio 10, y esa clase media baja que desde el principio de la argentinidad lucha por unir su suerte a la clase alta, en lugar de advertir que el menemato, mientras ellos se distraían con paraguas rusos y mermeladas húngaras, unió su destino a los pobres. Continuar leyendo…



Copyright © 2004–2009. All rights reserved.

RSS Feed. This blog is proudly powered by Wordpress and uses Modern Clix, a theme by Rodrigo Galindez.