Medios, redes y trampas

Durante los ’90, hubo un lenguaje que acompañó a esa coreografía económica mundial, la que disciplinó a la política hasta convertirla en algo irritante y fastidioso, en eso que había que sacarse de encima. Se hablaba entonces de “lo inevitable”. Era “inevitable” ajustar la economía, y para eso había que tener “coraje”. Durante dos décadas las dirigencias y los medios de comunicación ya globalizados prepararon a los pueblos para poner el cuello allí donde caería la guadaña. Inevitablemente. Continuar leyendo…