El abrazo
Monday, June 23rd, 2008Lo vieron todos, porque lo pasaron hasta el cansancio: cuando terminó su discurso, CFK fue abrazar a su marido, que a la sazón es el presidente del Partido Justicialista, y él quedó de frente, con los ojos cerrados, y se leía en los labios que le dijo “te amo mucho”, dos veces.
Antes, la Presidenta había dicho, en algún momento del discurso, que ésa era “la plaza del amor”, y en la conferencia de prensa que dio esta semana Néstor Kirchner creo haberle escuchado también esa palabra, “amor”. Cuando la escuché me hizo ruido, y me causó un poco de gracia, porque Kirchner tiene algo hippie. Le encantó, en su momento, ser criticado por su forma de vestirse. Los mocasines, el traje cruzado abierto, todo eso. La palabra “amor” hizo ruido porque no forma parte del vocabulario político K, o no lo hacía hasta ahora. Quien haya ido a la plaza quizá podrá comprender de qué se trata, a qué lazos colectivos puede corresponderle esa palabra, que sale al cruce de otras palabras que se dicen, se sugieren o se gritan. (more…)
Hay una campaña publicitaria que veo últimamente y que no sé de qué marca es. Siempre que paso por alguna gran avenida y veo los dos afiches de esa campaña, me propongo fijarme qué publicita, pero el auto pasa rápido y la visión de las enormes fotografías vuelve a capturarme la mirada. Es que a las fotos las acompaña una leyenda, una “bajada”, y el ojo no alcanza a leer tanto. Las imágenes son dos, y de ellas sólo recuerdo textualmente una de las leyendas. La foto es la de una chica a la que no se le llega a ver bien la cara. Medio plano. Hay un mentón, y hay pelo largo, pero los rasgos de la cara no se llegan a ver. La chica tiene puesta una musculosa blanca, y no usa corpiño. Tiene unas tetas importantes, de las que está orgullosa, o por lo menos segura del efecto que provocan, porque sólo así una chica se dejaría fotografiar con musculosa ajustada, ese escote, esa transparencia un poco violenta de los pezones. La leyenda dice: “A los catorce le decían tabla de planchar”.