Archive for the ‘mujeres’ Category

La mujer peronista

Monday, June 16th, 2008

Recibí por correo electrónico una “carta de una ciudadana a CFK”, que alguien que no conozco me mandó, supongo que para esclarecerme. La carta está completamente exenta de cualquier argumento interesante o sostenible más allá de un rechazo visceral, pero está sostenida en un aparente “de mujer a mujer”. Y es así, “de mujer a mujer”, que en estos días aflora la más descarnada misoginia.

La carta en cuestión es apenas un ingrediente más en este festival de conchudez (perdón por el término, pero es el más preciso que se me ocurre). No es el eje, no es el centro ni el núcleo de este conflicto, pero sí es un rasgo importante el hecho de que en el amplio espectro opositor sean mujeres las que se “descarguen” contra la Presidenta con diversos argumentos y en diferentes tonos, con diversos grados de inteligencia y propiedad. Hay algo en la feminidad de la Presidenta que irrita sobremanera a otras mujeres, mucho más que a los hombres. (more…)

El cuerpo y el tiempo

Monday, May 5th, 2008

Hay una campaña publicitaria que veo últimamente y que no sé de qué marca es. Siempre que paso por alguna gran avenida y veo los dos afiches de esa campaña, me propongo fijarme qué publicita, pero el auto pasa rápido y la visión de las enormes fotografías vuelve a capturarme la mirada. Es que a las fotos las acompaña una leyenda, una “bajada”, y el ojo no alcanza a leer tanto. Las imágenes son dos, y de ellas sólo recuerdo textualmente una de las leyendas. La foto es la de una chica a la que no se le llega a ver bien la cara. Medio plano. Hay un mentón, y hay pelo largo, pero los rasgos de la cara no se llegan a ver. La chica tiene puesta una musculosa blanca, y no usa corpiño. Tiene unas tetas importantes, de las que está orgullosa, o por lo menos segura del efecto que provocan, porque sólo así una chica se dejaría fotografiar con musculosa ajustada, ese escote, esa transparencia un poco violenta de los pezones. La leyenda dice: “A los catorce le decían tabla de planchar”. (more…)

Una mujer

Friday, April 18th, 2008

Los hombres tienen más fuerza física. Quizás ésta, una de las diferencias inequívocas entre hombres y mujeres, haya sido la responsable de millones de destinos humanos, el disparador del aire comprimido que nos alteró la percepción, el tuétano del hueso que no dejamos de roer, como ratitas entrenadas. La fuerza física fue la que los llevó a ellos a cazar, mientras nosotras nos quedábamos a recolectar. Hoy, los hombres siguen yéndose y nosotras quedándonos. Es un chiste.

La fuerza física fue en aquel comienzo el atributo necesario para la supervivencia de la especie. Que las hembras fueran las que gestaran y parieran a la especie pudo valerles una mitad del poder. Pero no. Si uno lo piensa, el trato habría sido justo. Pero el trato fue injusto. El varón fue el narrador de la humanidad. Los varones nos han contado cómo sucedió todo, por qué, cuáles fueron los motivos, cuáles fueron los resultados y cuáles los argumentos. Casi todas las civilizaciones han dado por válida, siempre, la narración de los varones. Las mujeres hemos ido escuchando esa voz como si no hubiera otra, porque pasamos siglos y siglos de silencio, sin reivindicar siquiera el sonido de una voz propia. Necesariamente, cuando esa voz comenzó a hacerse audible, a principios del siglo XIX, fue una voz oprimida, rabiosa. La voz femenina que hizo cuña en la cultura fue primero una voz que cargaba con el peso de las que nunca hablaron. Cuando Virginia Woolf escribió sobre el cuarto propio, no sólo estaba reclamando la intimidad física necesaria para expandirse como sujeto. Estaba reclamando esencialmente la intimidad subjetiva imprescindible para tener juicio propio. (more…)

Una flor

Wednesday, April 16th, 2008

Se trata de una mujer común, ni linda ni fea, una mujer entre tantas. Peronista, debe ser de familia peronista. Militaba en los ’90 cerca de Ernesto Landau, un caudillo bonaerense que en ese preciso momento era el apoderado del PJ. El de los ’90 era un PJ vergonzoso. Hubo una alianza en Escobar, con Patti, que asumía su primera intendencia. Esa mujer, Claudia Achu, fue designada encargada del cementerio de Escobar, sin tener ninguna experiencia en gestiones de ese tipo. Y aquí empieza a fisurarse el hueso de la historia.

En el reportaje que le hizo en este diario Adriana Meyer, Achu relata su historia con una pasmosa naturalidad. Y en el verosímil de esa historia, es importante que Achu, en aquel momento, haya sido una mujer casada, con dos hijos, auxiliar de enfermería de profesión, quizá de vocación. Se tiró a medicina, pero llegó a segundo año. Pero fue asistente social y trabajó en los barrios y en los hospitales. Quién le hubiese dicho que iba a terminar encargándose de los muertos. (more…)

Dolor País

Friday, March 28th, 2008

Son las ocho menos cinco de la noche. Escribo en Palermo y cuando abrí el Word por la ventana se escuchaban los cacerolazos que acaban de terminar. Empezaron cuando terminó de hablar Cristina, y duraron diez minutos. Fueron, yo diría, como una reacción intestinal.

Ahora, desde el otro cuarto, se escucha en la televisión hablar a un dirigente de Gualeguaychú. Dice que el discurso de Cristina estuvo “lleno de odio”. Dice que el crecimiento lo hicieron ellos, que el paro no se levanta, que primero quieren las medidas. Dice que a Parque Norte fue gente paga, que los llevaron, y en un tono increíblemente patotero desafía que le manden a la patota.

Es doloroso este país. Es como si aquella cruza de inmigrantes y gauchos hubiese dado a luz algo malformado, algo defectuoso. Hay demasiado odio todavía. Hay enormes, patéticos clichés que se repiten y pasan de boca en boca sin que tengan más sustento que el odio. La televisión, en estos días, cubrió el conflicto montada en esos clichés. Los medios retroalimentaron los malos entendidos. El campo versus el Gobierno es una ecuación planteada por una parte que los medios tomaron como válida sin revisar. El campo en general no es nada. Es tierra vacía de intereses. Y la tormenta que arrecia es una furiosa tormenta de intereses. (more…)

¿Quién quiere ser una perra?

Wednesday, March 19th, 2008

Acabo de escribir el título, y me quedé mirándolo. Nunca escribo los títulos antes que las columnas. Las perras me estuvieron persiguiendo durante este último tiempo, en varias de sus versiones. Perras como Gema, la chihuahua de mi hija, que pertenece a un reino semántico derivado de la película Legalmente rubia y sobre el que podría escribir un texto entero. Esa película, que mandó al reino de las mejor-pagas-de-Hollywood a Reese Whiterspoon, ídola de las púberes, dejó un tendal en materia de tendencia y estética chihuahua. Hay que agregar que Kate Moss tiene una. Las chicas tienen hembritas. Son, digamos, perras de belleza interior, que saben apreciar adolescentes contrariadas por los parámetros normales de belleza. O perras, como algunas mujeres que hacen guachadas propias de mujeres, otro tema que viene asomando a destajo de la conciencia de género, pero por propia conciencia de género ya se puede ir ventilando: hemos reivindicado la solidaridad de género como bandera política y emocional femenina. Pero a medida que las mujeres van llegando a lugares de poder, en toda la escala social, hemos comprobado muchas veces que hay mujeres dominadas por un sentimiento equivalente a la misoginia, y que yo llamaría “hostilidad hacia el propio género”. Mujeres que guardan en sí resabios de prejuicios patriarcales, sumados a esa dinamita que es la envidia femenina. El resultado, amigos, es letal. (more…)

Unos amores difíciles

Sunday, March 2nd, 2008

Vivimos en el tiempo de los amores efímeros, pero añoramos el flirteo. Los vínculos son fatalmente frágiles, pero el sufrimiento por amor sigue siendo algo muy duro. En su nuevo libro Amar y flirtear, Sandra Russo elaboró un contrapunto entre Adam Phillips y Zygmunt Bauman, aceptando la fatalidad de la época líquida, pero apostando aún a algunos sentimientos sólidos.

por Violeta Gorodischer

“Llorarás más de diez veces por amor, romperán más de diez veces tu corazón”, dice Leo Mattioli en una de sus canciones más conocidas, esa que todavía sigue sonando en la tele, en la radio y en más de una fiesta que se despacha a mitad de la noche con la cumbia romántica a todo volumen. Un mensaje que ya es familiar no sólo por la popularidad de la letra sino porque se multiplica también en los discursos masivos sobre el amor: desde la telenovela y el bolero, hasta las películas de Hollywood, las canciones pop, la ópera e incluso la narrativa contemporánea. Siempre, de una u otra manera, se sufre. “Quizá cierto malestar de época esté relacionado con el hecho de que no existan discursos para auxiliarnos sobre nuestras preocupaciones amorosas, o mejor dicho: los discursos circulantes provienen del folletín, del bolero, Montaner, esas cosas mejores o peores, pero que lo único que dicen es lo mismo que sabemos: el amor hace sufrir”, plantea Sandra Russo, periodista y escritora, autora del flamante libro llamado ni más ni menos que Amar y flirtear, donde se propone tomar el toro por las astas y sumergirse de lleno en los vínculos amorosos actuales. Así, con el firme propósito de llevar a cabo una reflexión profunda, Russo trata de establecer una unión (o más bien contrapunto) entre Phillips y Zigmunt Bauman, autores que supo seguir con fruición y que, según cuenta, le cambiaron los paradigmas por completo. En líneas generales, el planteo es más o menos así: si en Amor líquido Zygmunt Bauman arguye que lo que define a la modernidad son las relaciones “líquidas” de las que es fácil escurrirse, y añora los antiguos tiempos de solidez, en Flirtear-Psicoanálisis, Vida y Literatura, Adam Phillips reivindica el flirteo como forma de atracción habilitada, no sólo desde el punto de vista sentimental sino incluso con las ideas, con los mismos esquemas teóricos de una época que no deja de ofrecer opciones para todos los gustos. Entonces ambos intentan hallar respuestas que tienen que ver con las relaciones humanas. Concretamente, con el amor. “Los dos hablaban de lo mismo, pero desde diferentes verbos, esto es: con acentos teóricos diferentes. Vivimos como dice Phillips, pero en el fondo aspiramos a lo que dice Bauman”, sostiene Russo. Y partiendo de esta hipótesis, da pie al cruce entre ideas de diferentes críticos y sus propias conclusiones personales para trazar un mapa de los vínculos entre hombres y mujeres “emocionalmente frágiles” que huyen del sufrimiento. “Hay un cansancio en el aire, ganas de ir hacia una fragilidad que todavía no tiene forma. No la del sexo débil, más bien una necesidad de fragilidad andrógina que puedan compartir ambos sexos”, dice. Si en el desfile de autores citados, la elección puede resultar arbitraria (Foucault, Berger, Rosa Montero, Roxana Kreimer), la explicación es simple: “No tiene ningún eje más allá de lo que yo ya tenía leído y me iba rebotando a medida que iba escribiendo. Son cosas que guardo en el disco rígido y van saliendo a medida que escribo. Foucault, por ejemplo, para mí más que una lectura es un punto de vista. Una vez que uno lo lee empieza a usar sus textos como puntos de vista. Yo al menos los uso así: puede ser en una nota sobre política o en una reflexión sobre hombres y mujeres, son maneras de ver el poder”. (more…)

Del Boca y Sarkozy

Saturday, February 9th, 2008

“Si vuelves, lo anulo todo.” Quién sabe si efectivamente el presidente francés Nicolas Sarkozy envió ese mensaje de texto a su ex mujer Cecilia. Quién sabe si estaría, en ese caso, dispuesto a anular todo, o si lo envió a conciencia de que Cecilia, que ya está en otra cosa (bah, con otro hombre) no volvería, y fue un gesto más de la exagerada cortesía francesa. Quién sabe si no fue un pedido de Cecilia, humillada por su vertiginoso reemplazo. Quién sabe si Sarkozy se empeña en mostrar a Carla Bruni porque no logra superar el abandono de Cecilia. ¿Cómo saberlo? Esto es lo que tienen las noticias sobre la vida privada de la gente pública. Pueden circular impunemente, porque aunque los protagonistas hagan declaraciones y se exhiban haciendo esto o aquello, uno nunca puede acceder a la verdad. ¿Cuál es la verdad verdadera de las vidas privadas? Probablemente ni el propio Sarkozy pueda explicar el desmadre que armó con su victoria política, su divorcio, su noviazgo y su nuevo casamiento. Hasta ahora, todo indica que se dejó llevar. Como estrategia política, su actuación es deplorable: perder 13 puntos de popularidad en un par de semanas es una proeza kamikaze. (more…)

Con o sin medias

Saturday, December 1st, 2007

Con el calorcito, aparecieron las piernas. Son un paisaje de verano las piernas femeninas. Apenas empieza el calor y las adolescentes van por la calle con minifaldas y sin medias, y las que ya no son tan jóvenes gradúan, según una compleja red de autoimágenes, hasta dónde desean mostrar las suyas, las piernas de las mujeres decoran el paisaje urbano, lo avivan, son algo más para mirar. Los hombres y las mujeres miran las piernas femeninas. Los hombres porque las disfrutan (las que miran, las disfrutan). Las mujeres, para comparar tantos tipos de piernas diferentes a las suyas. Las mujeres tenemos una relación especial con nuestras piernas. Una serie de ritos que cumplimos o no cumplimos define esa relación.

Depilación con cera, con bandas, con prestobarba. Ultima corrección con pinza. Humectación profunda. Incluye pies. Y uñas. ¿Rojas o con brillo, a la francesita o sin nada? Todas ésas son decisiones banales que, sin embargo, destilan el olor a ladrillo de una construcción social. Llevar las uñas rojas y cortas indica algo muy diferente a llevarlas esculpidas. Una mujer de uñas cortas y rojas tiene poco que ver con una de uñas esculpidas. ¿De qué podrían hablar? (more…)

Amar y flirtear

Saturday, November 17th, 2007

El amor en general es maltratado en los medios de comunicación masiva. El amor es el tema insoslayable de los folletines, de las canciones melódicas y las canciones pop, de las películas de Hollywood y de muchos best sellers de autoayuda. El amor también es un tema de culto, como saben los fanáticos de algunos directores coreanos que nos vienen a decir, desde latitudes y ritos muy distintos a los nuestros, sus puntos de vista sobre ese sentimiento. El amor es un tema de la ópera. Y de la narrativa, por supuesto. Pero muy pocos llegan a leer esos cuentos y novelas, o a presenciar una ópera, o a ver cine coreano, como hace unas décadas los jóvenes veían cine francés. (more…)

Imágenes

Wednesday, August 22nd, 2007

En la contratapa del sábado 11, “María en el bosque”, escribí sobre los trastornos alimentarios de mi hija de quince años, acompañando, creo, un interés de ella por testimoniar públicamente sobre este nuevo tipo de dolor que ataca a las adolescentes. Hasta ahora mi trabajo como periodista me había puesto muchas otras veces frente a personas de todas las edades que querían testimoniar sobre sus diversos tipos de dolor. Hablar es una manera de descargar, y en este caso de vomitar, pero con un mundo simbólico ya acolchando el síntoma, con el Yo a salvo entre los símbolos que ordenan nuestra relación con el mundo y los demás. (more…)

María en el bosque

Saturday, August 11th, 2007

La vi como nunca la había visto ni me imaginé que la vería. Esa tarde en que abrí la puerta de su cuarto ya intranquila porque no contestaba a mis llamados, la vi arrodillada al lado de una palangana. Estaba con el pelo atado y comía un tostado de jamón y queso que sostenía con las dos manos. Iba a comerlo y a vomitarlo. No pude decir nada. Cerré muy despacio la puerta del cuarto y bajé la escalera sintiendo que los escalones eran las ramas de un árbol. (more…)

García Belsunce

Thursday, July 12th, 2007

Ella se llamaba María Marta García Belsunce y él se llama Carlos Carrascosa. Desde que a ella la mataron, el caso se conoce como “García Belsunce”, y a lo mejor ese detalle revela algo de esta historia. Mejor dicho: no de la historia en sí misma, sino en cómo ese crimen capturó la atención de la opinión pública en los últimos años, y recién pudo competir con el caso Dalmasso, en el que hay otros datos mucho más inquietantes, pero un solo apellido. (more…)

Los chicos preguntan sobre los medios en el Día del Periodista

Thursday, June 7th, 2007

¿Qué nota de las que hiciste es la que más te emocionó?

Preguntan: Alumnos de 7º A, Escuela Nº 13 (D.E. 20), de Mataderos, ciudad de Buenos Aires.

Responde: Sandra Russo

(columnista, escritora. Su último libro es Erotika. Crónica de mis viajes por ti).

Se llama El otro lado de la vía, y en esa nota, publicada el año pasado, relaté el proceso de locura que vivió mi madre y que terminó con su internación en una clínica psiquiátrica. Fue algo personalmente arrasador, y dudaba si contar públicamente algo tan íntimo. Pero yo no hago un periodismo tradicional; creo que tengo tanto que ver con el periodismo como con la literatura. Y a través de esa nota comprobé una vez más, pero de una manera muchísimo más energética que nunca, que cuando uno pone en juego en un texto algo personalísimo, paradójicamente, si tiene suerte puede contactar con algo personalísimo del lector. En la nota, el relato terminaba con una reflexión que para mí es una certeza: hubo una generación de mujeres, la de mi madre, que huyeron de sus deseos y cumplieron a rajatablas lo que se esperaba de ellas. Creo que hay un tipo de demencia o extravío característico de esas mujeres, nuestras madres abnegadas, porque no querían abnegarse: querían otra cosa, pero nunca descubrieron qué. Eso es demoledor. Y fui chequeando, con lectores de esa nota, que circuló mucho, que para mí fue un modo de expulsar mis demonios, pero para mucha gente fue un espejo en el que mirar algo que se olía y se percibía, pero no tenía nombre ni discurso que lo abarcara. Este es un ejemplo de algo en lo que creo profesionalmente: hay que hacer un periodismo de lo privado, así como se hace literatura de lo privado. Es necesario reflejar en medios masivos impresiones y versiones de lo que nos pasa puertas adentro de nuestras pieles, y de nuestro contacto con los otros. Lo personal, reza la máxima feminista, es político, y así como también se hace historia de la vida privada, el periodismo tiene que hacer relevamientos de los espíritus de época. Eso lo hacen los escritores. En otros países, como México o España, es frecuente que los escritores tengan espacios regulares en medios masivos. En la Argentina, por suerte, existe Página/12.

Ellas románticas, ellos calientes

Wednesday, May 2nd, 2007

Una marca de desodorantes femeninos se avivó: el romanticismo está en crisis. Esa misma marca tenía una legendaria campaña, que duró años, según la cual una mujer que se ponía alguna de esas fragancias podía prepararse para ser objeto de impulsos románticos masculinos. La estela de perfume que dejaba ella al pasar a su lado provocaba en un hombre el deseo de regalarle flores. La marca de desodorantes ahora plantea un llamamiento a los varones: en uno de sus spots, él, con quien ella ya tiene una relación amorosa, le da una cajita como las que en las películas contienen los anillos de compromiso. Pero en su interior ella encuentra una llave, que no es la de la felicidad, y ni siquiera la de la casa de él. Es la llave de abajo, para que ella se vaya sola a la madrugada, y él pueda seguir durmiendo.

Ella se decepciona; él no entiende por qué. Ella esperaba otra cosa; a él no se le ocurre que ella esperaba otra cosa. (more…)

El suavizante de Marcela

Monday, January 29th, 2007

Marcela vive en Bernal y tiene un lavadero de ropa. Su marido tiene un estudio de grabación por donde circulan bandas barriales de varios géneros. Tienen dos hijas, aman a los gatos y conocen a sus vecinos. Marcela está por publicar su primer libro de relatos, que se llamará “En mi lavadero, las manchas de birome no salen”.

Marcela tiene 49 años y adora la bambula. La conocí cuando éramos chicas por un amigo en común, pero reapareció muchos años más tarde en mi taller de escritura. Y empezó a escribir sobre su mundo. El mundo del lavadero. En un taller de escritura breve, al que se acerca gente que no sabe todavía qué tan intenso puede ser un romance con las palabras, se pretende que empiecen a escribir sobre lo que conocen. Ese fue el consejo que le dio su padre, borracho e ignorante, a Raymond Carver, cuando el muchacho le confesó que deseaba escribir: “Escribe sobre lo que sabes”. Carver lo hizo y fue Carver. (more…)

Lamer el chocolatín

Monday, January 22nd, 2007

(texto publicado en la revista La mujer de mi vida en 2004)

Cuando era chica y empezaba mi programa favorito –el Capitán Piluso-, mi mamá me daba, a veces, un chocolate Suchard de los amarillos, los que tenían cereales. Eran días especiales. Quién sabe por qué, a los seis años yo administraba mi Suchard amarillo para que me durara todo mi Capitán Piluso.

Esa era mi manera de disfrutarlo: nadie me lo había enseñado, pero ésa siguió siendo mi manera de disfrutar muchas otras cosas. Administrándolas. No soy una heroína romántica, parece. Quizá sea una heroína anti-romántica. O quizá sea todo lo contrario, y esconda en mí a una verdadera Amante del Teniente Francés incapaz de volver de la locura de perderlo. Trato de ubicarme otra vez en esa escena. Chiquita, frente al televisor en blanco y negro, con media hora por delante de entretenimiento asegurado, un entretenimiento multiplicado a mil por el disfrute del Suchard amarillo. El chocolatín entre mis manos regordetas. Yo tomando una decisión sin que nadie me advirtiera que ante el goce hay que tomar algunas decisiones. Yo sabiéndolo y evaluándolo con el instinto desnudo de ese autoconocimiento o, acaso, con la sospecha de que puedo privarme de algunas cosas pero no de todas y de ninguna manera de otras. Sabiendo que hay privaciones que me resultan insoportables. Hubiese podido tragarme el Suchard entero. Hubiese podido comérmelo a mordiscones. Hubiese podido dividirlo en sus seis bloquecitos e ir comiéndolos de a uno. El abanico de posibilidades cuando está por mirar su programa favorito y tiene a su disposición su chocolate favorito es amplio y lleno de matices. Yo optaba por… chuparlo. Prefería perderme la gloria del cereal crujiente estallándome entre los dientes, prefería perderme la posibilidad de llenarme la boca de chocolate y quedarme después paladeándolo y rastreando sus vestigios en secretos lugares entre la lengua y las encías. Optaba, así, por canjear la intensidad del mordiscón por la seguridad de la lamida. Esa era mi manera de anticiparme a la insatisfacción y de espantarla. (more…)

Ese duelo

Friday, August 25th, 2006

Dos días después de hacerme un aborto, fui a una reunión social en la que había una mujer que poco antes había perdido su embarazo de seis meses. Todos trataban de estar alegres y ocurrentes, pero al mismo tiempo de medirse, de guardar cierto recato. Y aunque esa mujer era muy fuerte y conversaba y sonreía, costaba mucho esfuerzo disipar la nube de angustia y sufrimiento que la envolvía. Me acerqué a ella en un momento, y a pesar de que no nos conocíamos mucho, me habló de lo que le había pasado. Me dijo que tenía la sensación de que todo era irreal. Me dijo que su cuerpo estaba en esa fiesta, pero que su alma estaba en otra parte. No sé por qué me lo dijo a mí, pero la escuché. Yo del aborto no le dije nada. ¿Qué iba a decirle? ¿Qué yo había decidido interrumpir un embarazo, justo a ella que no lo había decidido y lo había perdido? Era claro que esa mujer estaba sumergida en un duelo del que le costaría mucho salir.

Del duelo del aborto, en cambio, no se habla. Como no se habla del aborto, no se habla del duelo del aborto. (more…)

¿Ahí abajo también?

Saturday, March 18th, 2006

Esto es el colmo. ¿También ahí hay que rejuvenecer? ¡También ahí hay que rejuvenecer!

De las cirugías de vagina se viene hablando por estos lares desde que Alejandra Pradón eligió ese retoque en el programa Transformaciones. La mujer que salvó su vida después de caer de un séptimo piso quiso volver al quirófano para retocarse abajo, puesto que los ajetreos de la vida, parece, a algunas mujeres las vuelven ¿anchas?, ¿cilíndricas?, ¿circunferenciales?, ¿redondas como aseguraba Colón que era la Tierra? ¿Huecas del todo?

Las vueltas de la vida nos hacen, parece, ¿demasiado continentes para lo que hay de contenido?, ¿demasiado hondas como para dar miedo?, ¿demasiado cóncavas para lo convexo?, ¿demasiado blandas para ofrecer la resistencia justa?

Hace ya unos años, cuando todavía los Monólogos de la vagina recorrían el mundo y coros de mujeres de todas las edades coreaban “¡vagina, vagina!” a voz en cuello (y no de útero), como liberando siglos de secretos, estas cirugías todavía no se habían puesto de moda y, pobre Eve Ensler, lo que se perdió. Achicarse la vagina, se habrá visto. ¿Qué será Bamba, el almohadón vaginal que hizo famoso la sexóloga Alessandra Rampolla? ¿Joven o madurito? ¿Serán las formas de Bamba las de una vagina promedio o tendrá el aspecto de una buena vagina joven o en todo caso las de una vagina rejuvenecida y retocada? (more…)

La insatisfecha

Friday, September 26th, 2003

–¿Qué tal?
–Nada.
–¿Cómo nada?
–Ni bien ni mal. Nada.
–Un mal día.
–No, no, igual que todos los días.
–Che, qué bajón que tenés.
–¿Yo? No, no, me da lo mismo.
–¿Qué te da lo mismo?
–Todo.
–¡Estás rayada, Rita!
–No, no, estoy igual que siempre.
–¿Con Carlos bien?
–Sí, sí, no tenemos ningún problema.
–¿Los chicos?
–Bien, gracias.
–¿Qué te pasa, Rita?
–¿No te digo? Nada.
–¿Y qué te gustaría que te pase?
–…
–¿Algo te haría feliz?
–Me gustaría ser de Acuario. Pero soy de Géminis.
–¿Y por qué te gustaría ser de Acuario?
–Porque dicen que las acuarianas son impulsivas y creativas.
–Bueno, pero hay geminianas que también soy impulsivas y creativas.
–No es mi caso.
–Bueno, Rita, eso ya no tiene remedio. Naciste cuando naciste.
–Y también me haría feliz tener un buen trabajo y que el mundo reconozca mi inteligencia y escribir una novela y ser alta.
–Bueno, Rita, alta no sos, pero un buen trabajo se puede buscar, y nadie va a reconocer tu inteligencia si te quedás encerrada en tu casa y ni siquiera querés hablar conmigo, que soy tu amiga, por teléfono.
–No tengo nada interesante para decir.
–Rita…
–Qué.
–Tenés unos hijos divinos, un marido que te quiere…
–Pero me gustaría escribir una novela, ganar un premio, viajar por el mundo, firmar autógrafos.
–¿Y si plantás un árbol?