La insatisfecha
Friday, September 26th, 2003
–¿Qué tal?
–Nada.
–¿Cómo nada?
–Ni bien ni mal. Nada.
–Un mal día.
–No, no, igual que todos los días.
–Che, qué bajón que tenés.
–¿Yo? No, no, me da lo mismo.
–¿Qué te da lo mismo?
–Todo.
–¡Estás rayada, Rita!
–No, no, estoy igual que siempre.
–¿Con Carlos bien?
–Sí, sí, no tenemos ningún problema.
–¿Los chicos?
–Bien, gracias.
–¿Qué te pasa, Rita?
–¿No te digo? Nada.
–¿Y qué te gustaría que te pase?
–…
–¿Algo te haría feliz?
–Me gustaría ser de Acuario. Pero soy de Géminis.
–¿Y por qué te gustaría ser de Acuario?
–Porque dicen que las acuarianas son impulsivas y creativas.
–Bueno, pero hay geminianas que también soy impulsivas y creativas.
–No es mi caso.
–Bueno, Rita, eso ya no tiene remedio. Naciste cuando naciste.
–Y también me haría feliz tener un buen trabajo y que el mundo reconozca mi inteligencia y escribir una novela y ser alta.
–Bueno, Rita, alta no sos, pero un buen trabajo se puede buscar, y nadie va a reconocer tu inteligencia si te quedás encerrada en tu casa y ni siquiera querés hablar conmigo, que soy tu amiga, por teléfono.
–No tengo nada interesante para decir.
–Rita…
–Qué.
–Tenés unos hijos divinos, un marido que te quiere…
–Pero me gustaría escribir una novela, ganar un premio, viajar por el mundo, firmar autógrafos.
–¿Y si plantás un árbol?
–¿Claudia?
–Te tengo que pasar un dato bárbaro.
–¿Y entonces? ¿Qué le vas a contestar?
–Estoy como nueva.
–¿Y?
–¿A ver esas manos? ¿Uñas amarillas?
Hace poco mas de un año, en las primeras reuniones de edición del entonces futuro suplemento de mujeres de Página/12, se discutían acaloradamente varias cuestiones y se olfateaba, como es norma en este diario, que todo aquello que despierta el debate encendido entre directores, editores y redactores, tiene jugo. Se había echado una hojeada a los suplementos femeninos de los diarios nacionales y a también a los de diarios extranjeros, y estaba claro que no era nada de eso lo que se quería hacer. Se bosquejó, entonces, un suplemento gráficamente rico,escrito y pensado solamente por mujeres, que abarcara desde política o internacionales hasta moda y decoración. Se intuía que de todo, también de estos últimos rubros usualmente asimilados a los “servicios”, se puede hablar con inteligencia y profundidad, que el truco finalmente siempre consiste en hacer notas interesantes. Pero entre decir y hacer hubo un mes clave - abril del año pasado- en el que todavía flotaban las preguntas de aquellas primeras reuniones en las que se decía qué dotación genética iba a tener Las/12. Algunas eran: