Publicaciones archivadas política

El vestido de terciopelo

Leía esta semana, en el blog El boomerang, una nota de Marcelo Figueras en la que mencionaba “Las Ménades”, el cuento de Cortázar en el que un grupo de mujeres escucha un concierto de música clásica que las desborda de emoción, embargadas por un goce artístico “bestial”, desmesurado. O quizá no se trate sólo de público que disfruta “bestialmente” de la Alta Cultura, sino de mujeres que se identifican, aunque “bestialmente”, con la delicadeza, la profundidad y la armonía de la música. Buena lectura en estos días en los que con actitudes bestiales se habla de democracia y se pechea. Continuar leyendo…

El abrazo

Lo vieron todos, porque lo pasaron hasta el cansancio: cuando terminó su discurso, CFK fue abrazar a su marido, que a la sazón es el presidente del Partido Justicialista, y él quedó de frente, con los ojos cerrados, y se leía en los labios que le dijo “te amo mucho”, dos veces. Continuar leyendo…

¿Provocación a quién?

Solamente merced al desmadre social, político e informativo de las últimas semanas se puede entender que hasta el lunes no una, sino muchas voces tildaran el acto de ayer como una “provocación”. Solamente en una coyuntura delirante se puede creer que después de 90 días de no saber si se puede circular libremente por la mayoría de las rutas argentinas, con canales de noticias emitiendo ininterrumpidamente imágenes de góndolas vacías por el desabastecimiento e interminables colas de vehículos en estaciones de servicio, se puede creer que un acto en defensa del gobierno elegido democráticamente hace siete meses puede ser una “provocación”. El acto no fue la provocación, ya sin comillas. La provocación fue y sigue siendo que un gobierno democrático, como ninguno hasta ahora, pretenda redelinear este país, en una escena de excepcional perspectiva de riqueza, para que el Estado pueda redirigir una parte de la renta en beneficio de aquellos que debe proteger prioritariamente cualquier Estado decente: los más débiles. Continuar leyendo…

La mujer peronista

Recibí por correo electrónico una “carta de una ciudadana a CFK”, que alguien que no conozco me mandó, supongo que para esclarecerme. La carta está completamente exenta de cualquier argumento interesante o sostenible más allá de un rechazo visceral, pero está sostenida en un aparente “de mujer a mujer”. Y es así, “de mujer a mujer”, que en estos días aflora la más descarnada misoginia. Continuar leyendo…

Moverse

El martes, en la librería Gandhi, se presentó la Carta Abierta 3, firmada por el colectivo de personas ligadas a la universidad, la cultura, el arte, el feminismo y la literatura que se autoconvocan en la Biblioteca Nacional. La primera Carta Abierta tuvo por eje el “clima destituyente” que luego comenzó a hacerse cada día más palpable. La segunda, la necesidad democrática de contar con una nueva ley de radiodifusión. La tercera Carta Abierta reza sobre “La nueva derecha en la Argentina”. En la conferencia de prensa del martes hubo muy pocos medios de comunicación presentes. Casi ninguno. No les interesa a los grandes medios lo que surja de ese colectivo de pensamiento. No garpa el pensamiento como garpa De Angeli hablando de “tiranía”. Continuar leyendo…

Leche

La imagen se abrió paso brutalmente: el camión abrió sus compuertas traseras y por allí comenzó a salir el chorro. La leche se derramó sobre el pasto. Litros de leche, o mejor dicho: leche desfigurada en su abundancia, para ojos de espectadores acostumbrados a mirarla por litro. Se la veía salir airada, materia inerte pero todavía viva, sustancia vital para tantos niños argentinos, destinada a morir allí, en el cuadro de la lente, televisada, hecha símbolo. Otro símbolo violento. Continuar leyendo…

Generación

La frase se me vino inevitablemente a la cabeza. Me llamaban para hablar en la presentación de la revista Generación, el 11 de junio, y alguien en el teléfono me decía que en la mesa también iba a estar una docente de la Facultad de Ciencias Sociales con la que últimamente nos vemos seguido. Me reí porque hasta hace un par de meses no nos conocíamos, y ahora chocamos en las entradas o las salidas de diversos encuentros en los que se discute la crisis del “campo” o en las que se discute la ley de radiodifusión. La frase, decía, se me vino como por inercia a la cabeza: nos une el espanto. Pensar en esa frase, no ya usarla, pensarla apenas, da un poco de rechazo, como todo lo demasiado escuchado, lo demasiado repetido, lo demasiado obvio. Y sin embargo, la frase de Borges, a quien también le debemos la percepción de que el peronismo es “incorregible”, me vino a la cabeza. Esa frase que anticipa que no es el amor el motivo de una unión sino la náusea. Continuar leyendo…

No voy en tren voy en avión

Los medios de transporte argentinos también han caído bajo la oleada resemantizadora de las derechas campestre y urbana. No conviene ir en bondi a ningún lado, toda vez que el bondi en sí mismo está estigmatizado, y es, de la clase media reacia al peronismo para arriba, el medio de transporte por excelencia de los sobornados. Continuar leyendo…

La parte por el todo

Si este país fuera un pizarrón, se vería una flecha salir de la escarapela y llegar a aquello que en la dictadura se llamaba “el ser nacional”. Gracias a las Ciencias de la Comunicación, y a saberes relacionados con ellas que han tenido un extraordinario desarrollo en las últimas décadas, hoy es posible, claro (¡Acá siempre es posible casi todo!), pero mucho más difícil que un sector pretenda hacer pasar sus intereses por los de “todos”, o que se embandere impunemente con “la argentinidad”, sin que nadie pegue el grito. Continuar leyendo…

“Ver morir” y “regalar”

“Prefiero ver morir a las vacas antes que regalarlas”, dijo Alfredo De Angeli. Ya no hace ninguna falta decir quién es De Angeli ni describir sus modos. La frase es de barricada, ya que uno tiende a creer que De Angeli, como cualquier ganadero, como cualquier persona con dos dedos de frente, preferiría vender barata una vaca antes que verla morir. ¿O no? ¿Pero y si fuera cierto? ¿Qué pasa por la cabeza de una persona que de verdad, y no en forma figurada, prefiere ver morir a una vaca antes que venderla barata? En esta última pregunta fue necesario reemplazar el “regalarla” por el “venderla barata”, porque inequívocamente lo que quiso decir De Angeli fue eso. Pero el uso de “regalarlas” también merecerá, más adelante, un comentario. Continuar leyendo…

Mañanas campestres

Terminaban la reunión con Binner y se sentaban a la mesa de la conferencia de prensa con la soltura que han adquirido en estos días. Tienen tanta cámara y micrófono que hasta ya parece natural el acento afectado de Llambías, que ha sabido decir, con ese modo de hablar de innegable procedencia no campestre, “los hombres del campo estamos en huelga”. Que a un lockout se le llame paro ya es dislate, pero que un señor como ése encima “se” diga en “huelga” obliga a apantallarse del vértigo. Continuar leyendo…

Doble comando

Alguien lo soltó y de pronto anduvo. Lo del “doble comando” en el Gobierno funcionó porque evidentemente es una idea por un lado muy visual, muy puntual, que prefigura en la mente de quien la escucha dos volantes y seis pedales, y al mismo tiempo sirve de metáfora para describir una situación en la que quien ejerce el poder no lo hace solo, sino acompañado por alguien, pero no de cualquier manera: a bordo, con la mano en uno de los volantes y los pies habilitados para frenar o acelerar. Continuar leyendo…

La costra

Durante un año vinieron a mi taller de escritura dos vecinas de Zárate. Dos audaces. Se venían todos los jueves a la Capital por dos horas, aunque me imagino que por lo menos en la mitad de la medida disfrutaban las charlas de los viajes de ida y vuelta. Recuerdo muy bien la cara de una, la de la otra no tanto. Pero si tengo que hacer algo parecido a la memoria emotiva que hacen los actores, lo que me trae el recuerdo de aquellas dos mujeres es el de un constante estado de alerta. Continuar leyendo…

Una inquietud

Dicho así, puede parecer una pregunta. “Perdón, una inquietud”, es un tipo de interrupción que se usa mucho. Es previsible que hoy haya muchísima gente con ganas de decirles a la Presidenta y al ex presidente, desde ayer la cabeza del PJ, “perdón, una inquietud”. Porque hay cosas que inquietan, sin ir más lejos la salida de Lousteau. ¿Qué explicación se le atribuye a esa salida? ¿La que uno decida creerle al columnista político cuya versión elija o le toque en el diario de la mesa del bar? Continuar leyendo…

Una flor

Se trata de una mujer común, ni linda ni fea, una mujer entre tantas. Peronista, debe ser de familia peronista. Militaba en los ’90 cerca de Ernesto Landau, un caudillo bonaerense que en ese preciso momento era el apoderado del PJ. El de los ’90 era un PJ vergonzoso. Hubo una alianza en Escobar, con Patti, que asumía su primera intendencia. Esa mujer, Claudia Achu, fue designada encargada del cementerio de Escobar, sin tener ninguna experiencia en gestiones de ese tipo. Y aquí empieza a fisurarse el hueso de la historia. Continuar leyendo…

El dibujo de Sábat

Hermenegildo Sábat es un artista notable, un exquisito de la caricatura, y es además un hombre admirado y respetado por actitudes como la que tomó ahora: no decir una sola palabra sobre el dibujo que publicó el martes y sobre el que escupió fuego la Presidenta. No contestar un agravio es una actitud de caballero. También es una actitud que ayuda a constituir a un agraviado. No hay voz, en la lengua, o por lo menos no se me ocurre ahora, que celebre al agraviado que contesta. Un dato interesante, que refuerza la idea de que la lengua no es más que un fabuloso aparato de poder. Cristina, sin ir más lejos, se sintió agraviada y contestó. En la puesta en escena pública, Sábat es el que no contesta el agravio, el caballero. Hubo una larga época de mi vida en la que trabajaba con caricaturistas, en Humor y en Superhumor, y sé que también para ellos Sábat es el mejor, lejos, el más admirado. Básicamente, y ése es el argumento que más veces escuché, porque él encarna más que nadie la posibilidad de la caricatura derivada en la obra de arte. Continuar leyendo…

Las cirugías mentales

En lo que llevamos de democracia hubo, creo, tres momentos como éste. La Semana Santa de las Felices Pascuas, la renuncia de Chacho Alvarez y el 2001. Momentos que históricamente son como un caldito de ésos que uno le pone a lo que cocina para darle sabor. Sustancia altamente concentrada. Momentos que fueron puntualmente el lugar en el que los caminos se bifurcan. Continuar leyendo…

Dolor País

Son las ocho menos cinco de la noche. Escribo en Palermo y cuando abrí el Word por la ventana se escuchaban los cacerolazos que acaban de terminar. Empezaron cuando terminó de hablar Cristina, y duraron diez minutos. Fueron, yo diría, como una reacción intestinal. Continuar leyendo…

La plaza de las Trillizas

Hace rato que el campo seduce a la ciudad, tanto como la ciudad seduce al campo. “Yo estoy con el campo”, se leía ayer en las pancartas cuadraditas que exhibían jóvenes de look Cardon, una marca que, dicho sea de paso, tiene en Palermo su “torre rural”. Parece una bizarrada argentina, y acaso lo sea, pero en el sitio web de la marca que impuso la ropa de estancia entre jóvenes y adultos que de estancieros tienen poco, se indica que sus emprendimientos inmobiliarios se originaron en el deseo de que la gente del campo “se sienta en la ciudad como en su casa”. Continuar leyendo…

La guerra y la paz

En Miss Simpatía, Sandra Bullock era una agente de policía que tenía que infiltrarse en un concurso de belleza para descubrir no sé qué cosa. Las candidatas a reina eran estereotipos de mujeres unineuronales, rubias taradas de pueblitos sureños norteamericanos de ésos en los que el día más interesante del año es Halloween. Chicas bobas pero sin maldad. Y sin ni un poco de morbo propiamente dicho. El morbo norteamericano, para el gran público, es la estupidez. Continuar leyendo…



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