Archivos por categoría: sociedad

El rescate mitológico

Mientras este miércoles veía cómo los mineros chilenos iban saliendo de la cápsula Fénix después de ascender por el ducto que atravesaba la montaña, pensaba que el impacto mundial que estaban teniendo esas imágenes seguramente deparará a la expresión “salir por el ducto” un destino en el lenguaje global.

Posiciones tomadas

En la televisión se registran algunos memorables diálogos entre periodistas y alumnos secundarios porteños. Exhiben la desinformación de algunos periodistas sobre un tema sobre el que, sin embargo, tienen posición tomada. Porque las posiciones se toman, igual que las escuelas.

Marubos y Mayorubas

Repaso mi cuaderno de notas y encuentro el mapa que hizo Débora Arisi, brasileña, antropóloga, ojos bien abiertos y celestes. A un costado de la carpa donde mujeres indígenas hacían un homenaje a la tierra ofreciéndole semillas, estábamos conversando con Jorge (léase yogyi) y Waki, jefes marubo y mayoruba, respectivamente. Son dos de las comunidades

Doce años

Una pregunta puede ser formulada de muchas maneras. Una respuesta es siempre vaga si no se sabe a qué pregunta responde. Uno puede decir que sí o que no a muchas cosas, a una cantidad increíble de cosas, pero hay sólo un puñado de cuestiones a las que diciéndoles que sí o que no, uno

El patio de los Campanelli

Cuando los que hoy andamos por la mediana edad éramos chicos, viajar en avión era una iniciación que a veces se postergaba más que todas las otras. Todavía no existía siquiera la palabra globalización, y lo que quedaba lejos quedaba lejos del todo. De los aviones llegaban imágenes fascinantes, como las de los pilotos y

La yegua y el montañista

En el banco, frente a las ventanillas, había tres colas y ninguna era muy larga, pero la de la izquierda estaba casi desierta. Era la que estaba disponible para los clientes VIP. Llegué y leí los tres letreros: VIP, Personas y Empresas. Hice un rápido repaso mental sobre mi propia condición y me paré en

Santuario

Tengo que hablar con mi diariero, porque este sábado, sin que nadie se lo pidiera, tiró abajo de mi puerta La Nación y me amargó la mañana. De no haber sido por eso, me hubiese ahorrado leer, en la página 18, un título increíble: “La gente transformó la casa de Cobos en un virtual santuario”.

El cuentito

Barack Obama fue caricaturizado agresivamente por The New Yorker y tanto demócratas como republicanos pusieron el grito en el cielo. The New Yorker se sintió en la obligación de aclarar el espíritu de la caricatura, a modo de disculpa. El turbante musulmán de Obama y el fusil que cargaba su esposa revolvieron el estómago norteamericano.

La calle

En un texto de la abogada Alicia Landaburu que habla sobre cómo la institución penitenciaria y el aparato judicial construyen la identidad de los procesados y condenados, leí esta semana un dato que me conmovió. Landaburu decía que en los informes ambientales hay dos datos muy importantes: el timbre y el buzón.

Banderas

Hace algún tiempo comenté una idea del escritor británico John Berger que leí en una entrevista. Decía que él descree de la palabra “amor”, porque supone un desenlace feliz. Y agregaba que él prefiere esos momentos en los que, a solas con otra persona o colectivamente, está pasando algo que todavía no puede ser conceptualizado

El vestido de terciopelo

Leía esta semana, en el blog El boomerang, una nota de Marcelo Figueras en la que mencionaba “Las Ménades”, el cuento de Cortázar en el que un grupo de mujeres escucha un concierto de música clásica que las desborda de emoción, embargadas por un goce artístico “bestial”, desmesurado. O quizá no se trate sólo de

Tolerancia

Sábado por la mañana. Me despierto antes que todos. Bajo y busco los diarios, Clarín y PáginaI12. Anoche vimos Leonera. Me dormí con esas imágenes en la cabeza, los niños que nacen y se crían en la cárcel. Me dormí con el sonido de esa canción, el coro de voces infantiles latinoamericanas, la imparable alegría

Generación

La frase se me vino inevitablemente a la cabeza. Me llamaban para hablar en la presentación de la revista Generación, el 11 de junio, y alguien en el teléfono me decía que en la mesa también iba a estar una docente de la Facultad de Ciencias Sociales con la que últimamente nos vemos seguido. Me

La costra

Durante un año vinieron a mi taller de escritura dos vecinas de Zárate. Dos audaces. Se venían todos los jueves a la Capital por dos horas, aunque me imagino que por lo menos en la mitad de la medida disfrutaban las charlas de los viajes de ida y vuelta. Recuerdo muy bien la cara de

Unos amores difíciles

Vivimos en el tiempo de los amores efímeros, pero añoramos el flirteo. Los vínculos son fatalmente frágiles, pero el sufrimiento por amor sigue siendo algo muy duro. En su nuevo libro Amar y flirtear, Sandra Russo elaboró un contrapunto entre Adam Phillips y Zygmunt Bauman, aceptando la fatalidad de la época líquida, pero apostando aún

Fidelidad

A lo mejor porque él representa, en lo más íntimo, el máximo exponente de la fidelidad a una idea, es que me cuesta tanto escribir sobre Fidel. Tengo una foto que busqué para anclarlo en mi zona de escritura posible, ya que él pertenece también a un territorio personal de escritura imposible. En esa foto,

Del Boca y Sarkozy

“Si vuelves, lo anulo todo.” Quién sabe si efectivamente el presidente francés Nicolas Sarkozy envió ese mensaje de texto a su ex mujer Cecilia. Quién sabe si estaría, en ese caso, dispuesto a anular todo, o si lo envió a conciencia de que Cecilia, que ya está en otra cosa (bah, con otro hombre) no

Con los brazos abiertos

La escena me quedó en la memoria. Una pareja divorciada y con una hija de doce años en común se encontró en la Costa. El ex marido y padre de la niña pasó una noche porque no quería dejar de verla un mes entero. La ex mujer estaba recientemente casada en segundas nupcias: era entonces

Vacaciones

Mientras se van terminando mis vacaciones, también me voy despidiendo de algunos temas y de algún tono que uno usa cuando está de vacaciones. Uno es de alguna manera particular en vacaciones. A uno le brota, cuando el tiempo queda liberado de las obligaciones, otra versión de uno. Al margen de lo que puedan haber

Los derechos de los niños cuatri

El lugar es Cariló. Un lugar que, como casi todos, soporta sobre sus seis letras varios mundos paralelos. En todos ellos naturalmente hay plata, porque Cariló es muy caro. Pero es distinto tener la plata para pagarse una semana en un apart, que la que se tiene para alquilar una casa todo un mes, y